DATOS, De Emigrantes, De Política, De Votar

Testimonios #SinVozNiVoto el #20D: papeletas que no llegan

Voto Rogado SinVozNiVoto

Ángel Calleja y María Navarro. Gráficos de Juanma Leralta-.¿Qué harías si no te dieran las papeletas para votar este #20D? En esta situación, #SinVozNiVoto, están varios españoles. Ya sabíamos que más del 90% de los censados no pudo solicitar el voto desde el extranjero. Pero, ahora, del poco más del 5% que pudo solicitarlo hay a quienes no les llegan las papeletas. ¿Se podrían impugnar las elecciones por este tipo de casos? ¿Cómo se sienten los afectados? A esta y otras preguntas respondemos en este artículo.

Voto Rogado SinVozNiVoto

FECHAS VS PAPELETAS

Hoy es el último día que tienen los españoles en el extranjero para votar en su consulado, lo cual es bastante difícil si no te llegan las papeletas. Sin embargo, como explica Marea Granate en su web, el voto por correo desde el extranjero finalizó el 15 de diciembre. Por lo tanto, si no puedes acudir a tu consulado (a veces a más de 2 horas de tu casa) y a día de hoy no tienes las papeletas, ya no puedes votar. Muchos pensarán que entonces la solución podría ser ir a España y votar aquí. Pero si están inscritos en el censo del extranjero no pueden votar en urna.

Para conocer el efecto que tienen las irregularidades del voto rogado de España -criticado por Observadores internacionales– qué mejor que recurrir al testimonio de los propios afectados, de los españoles a los que no les han llegado las papeletas a su país de residencia.

ADRIANA M. (Portugal)

Soy una alcalaína de 29 años, soy traductora freelance y vivo en Oporto (Portugal) desde febrero de 2011, es decir, que ya me he «comido» varios procesos electorales desde el extranjero. El procedimiento siempre era el mismo: ir al Consulado y realizar los trámites necesarios para solicitar el voto en la junta electoral correspondiente.

Cuando la Marea Granate nos informó de que habían empezado a enviar los sobres, utilicé el código que me habían facilitado en el INE para ver el estado de mi envío: «¡Bien! Mis papeletas salieron de Madrid el 3 de diciembre; llegarán a Oporto a tiempo sin problema». Ilusa de mí…

La realidad es que ya ha pasado el plazo de envío por correo desde el extranjero y estamos a un día de que se cierre el plazo para depositar el voto en las urnas habilitadas en los consulados y aún no he recibido nada. El pasado 12 de diciembre me puse en contacto con Correos. (…) Me fui a la oficina de los CTT y cuál fue mi sorpresa cuando me dijeron que ese envío ni siquiera había sido dado de alta en su sistema. ¿Diez días después de haber salido de Madrid? Vale que las cosas de palacio van despacio, pero esto ya era demasiado despacio, ¿no? Desde ese día no he parado.

AMB_Correos

Estoy intentado denunciar esto públicamente. Ya lo he hecho a través de la cuenta de Twitter de Marea Granate, que, por cierto, realizan una excelente labor. No obstante, además de la actuación colectiva, creo que todos los afectados deberíamos dar nuestro testimonio, para que no sean casos aislados. Hay muchos votos que no van a llegar, mucha gente que se va a quedar sin voz y es necesario e importante que se nos escuche. Creo que a muchos de los que estamos fuera nos gustaría conocer una España diferente y si no nos dejan participar, nunca podremos verlo, ni podremos volver a casa.

Ayer mismo (16/12/2015) llamé al Consulado, en un intento desesperado por encontrar una solución, pero ellos poco pueden hacer: están atados de pies y manos, porque dependen de la «voluntad» de las juntas electorales.

ESPERANZA R. (Washington)

Me quedo sin votar. Pedí el voto el día 6 de noviembre y el 30 lo enviaron a correos. Ayer me vine para Madrid y todavía no me había llegado nada. Tenemos un grupo de españoles en Washington, D.C. en Facebook, y hay mucha gente que no ha recibido nada todavía.

pantallazo esperanza roman sinvoznivoto

El plazo para el voto por correo desde el extranjero ya está cerrado. La única vía ahora es votar directamente en el consulado, algo que es imposible para los que viven lejos o para los que trabajan.

SANTI C. (Paraguay)

He tenido que venir a Correos para rescatar mis papeletas para votar, pues aunque la embajada española en Asunción habilita la urna, aún no habían entregado los sobres a los que suplicamos participar de esta democracia. (…) Los residentes en Paraguay podemos votar en la embajada de Asunción el 16, 17 y 18.

PACO V. (China)

¿Si no nos llegan las papeletas cómo vamos a votar? De todas formas ya estaba mentalizado de que pasaría de nuevo así que le he vuelto a pedir el “rescate” a mi madre.

Voto Rogado mapa

CARLOS S. (Corea)

Soy de Barcelona, tengo 28 años y soy Ingeniero de Caminos. Trabajo en una multinacional surcoreana. Llevo 5 años en Corea del Sur. Básicamente me ha pasado lo mismo de otras veces. He cunplido todos los pasos para rogar el voto. Pero las papeletas nunca llegan a tiempo.

Las otras veces me llegaban pasadas las elecciones. Pero esta vez me llegará un poco antes de que cierren el consulado. Mañana (hoy, 18/12/2015) estaré en el trabajo. Llamaré a la embajada por la mañana para saber si extienden el horario. Si abrieran por la tarde, pediría fiesta en el trabajo. Pasaría por casa a coger las papeletas y me iría para el consulado pitando.

YASIN T. (Praga)

Tengo 28 años, actualmente trabajo en Praga, llevo aquí desde septiembre. En junio acabé el grado de Marketing y después del verano me vine a buscar trabajo aquí porque mi novia es checa y porque el panorama en España no pinta muy bien para trabajar, no quería acabar en un trabajo precario cobrando poco y gastando mucho (el nivel de vida ahí difiere mucho del de aquí).

#RescataMiVoto lo conocí a través de uno de los medios que suelo utilizar para informarme. Luego investigué un poquito de qué va la cosa en la web de la Marea Granate.
No he podido hacer los trámites para votar por diversas razones. La primera era que no tenía tiempo para ir a la embajada, porque el horario laboral no me lo permitía, las horas que estaba abierta la embajada yo estaba trabajando.

NURIA (Reino Unido)

Me llamo Núria, tengo 21 años, trabajo como camarera y vivo en Luton desde hace poco mas de 3 años.
El año pasado, después de residir 2 años en Inglaterra sin hacerlo oficial en el consulado, se acercaron las elecciones autonómicas y me inscribí finalmente como residente en el consulado.
Tras bajar 2 veces a Londres, finalmente, conseguí inscribirme como residente y en el censo electoral. En esas elecciones no tuve problema alguno, me llegó todo y con tiempo de sobra para votar. Este año, sin embargo, las cosas han sido muy diferentes. Nada más se abrieron los plazos para rogar el voto, rellené todo lo necesario y se lo envié por mail a mi madre para que ella pudiese enviar un fax directamente a la junta electoral de Valencia con todos los papeles y así asegurarme de que todo llegaba a tiempo.
Una vez salió la lista del censo electoral me volví loca intentando ver si mi nombre aparecía en ella, intente por la página web de la Tunta Electoral de Valencia, llamé al consulado, busqué por todas partes y nada. Si no bajaba al consulado no podría ver si mi nombre aparecía o no. Por cosas de trabajo nunca pude bajar al consulado en Londres a mirarlo. Tras esperar unas semanas sin saber nada, me metí en la pagina web del consulado donde decía que las papeletas tendrían que haber llegado antes del 30 de noviembre, extrañada porque ya era principios de diciembre le pedí a mi madre que llamase a la Junta electoral de Valencia donde le dijeron que mis papeletas habían salido el 2 de diciembre.
Ahora me encuentro en mi casa, sin papeletas, sin oportunidad alguna de votar y me siento estafada por un Gobierno que no nos da voz a aquellos que nos hemos tenido que ir de nuestras casas en busca de un futuro mejor.
Emilio C. (Emiratos Árabes) 

Me llamo Emilio, cumplo 28 años este próximo enero y aunque soy de Badajoz, actualmente resido y trabajo en la ciudad de Al-Ain, en el emirato de Abu Dhabi.

Para estas elecciones, ya que el censo de residentes permanentes en el extrajenro se cerró hace tiempo, intenté darme de alta en el censo de residentes temporales, pero al tener la visa de trabajo en el pasaporte, no me lo permitieron, acabando finalmente inscrito como residente permanente, y perdiendo la oportunidad de rogar el voto por plazos.

Ademas, estas gestiones, he tenido que realizarlas a través de una oficina “asociada” a la embajada. Ya que para acudir a la misma, hay que pedir cita previa, y llevan más de dos meses sin citas libres. Incluso en el caso de haber sido capaz de rogar como algunos compañeros de trabajo, a ninguno le han llegado las papeletas aún. En pleno siglo 21, no entiendo cómo no existe una opción de voto telemático.

La opción de #Rescatamivoto ha sido el último cartucho que tenía para poder participar de alguna forma en las elecciones, por eso no dude en inscribirme. Y, tras ponerme en contacto con la persona que dará su voto en mi lugar, tan solo queda tener algo de fe, y contar con la voluntad y buena intención que ha hecho que estos voluntarios al rescatar el voto se hayan inscrito en esta iniciativa.

ALBERTO R. EL DONANTE DE VOTO DE EMILIO C.

Tengo 29 años y vivo en Badajoz. Conocí #ResacataMiVoto a través de mi padre. No me decidía a quién votar, pues ningún partido me parece democrático, no tienen en cuenta al pueblo en las decisiones ni el desarrollo de las leyes.

JUAN C. (Francia)

Tengo 26 años y soy de Madrid. Llevo viviendo en Francia poco más de tres años. Soy ingeniero industrial y estoy haciendo un doctorado en una empresa.
El tema del voto. Yo ya estaba inscrito en el consulado, por lo tanto me llegó en el plazo correspondiente la carta para hacer la solicitud de voto. La rellene y la envié.  Mi petición esta recibida, aceptada y enviada.

El problema está ahí, en que el voto nunca ha llegado, ni va a llegar. Mi voto llegó a Francia pero una vez aquí, lo devolvieron a España. Supuestamente la razón es que la dirección no existía pero les he llamado y no había ningún error. Así que estoy esperando que me den una mejor explicación (hice la reclamación correspondiente).

BEATRIZ S. (Escocia)

Lamentablemente la persona que pusieron en contacto conmigo resultó decir que no en el último momento. Ayer, recibí un email de él. He vuelto a escribir a rescata mi voto y me han puesto nuevamente en la lista de espera.

JULIO C. (Chile)

Llevo trabajando en Chile 3 años como investigador en astrofísica (enlazando contratos en varias universidades). Tengo 32 años.Para las elecciones europeas, pedí el voto con el tiempo suficiente pero las papeletas llegaron a casa el último día en el que se podía votar en consulado y cuando ya había cerrado, por tanto no pude votar. En ese caso, claramente no se cumplió el plazo previsto de entrega de papeletas.

Para las elecciones autonómicas, realicé el trámite online y las papeletas llegaron en un plazo razonable. Fui a votar en urna al mismo consulado y en el tiempo que estuve allí esperando, llegaron al menos 30 personas que pensaban que para votar era suficiente con llegar allí y pedir su papeleta.

Este año, en cuanto llegó el documento a casa para iniciar el ruego de voto introduje mi código en la web para asegurarme de que me llegarían a tiempo antes de volver a casa por navidad. Es cierto que me vine un par de días antes del fin de plazo para recibir las papeletas, pero nunca llegaron y por supuesto, no hay forma de votar en persona aquí, en mi barrio de toda la vida. Tendré que acompañar a la familia y poco más.

Como conclusión: solo he votado en 1/3 de las elecciones desde 2012 a pesar de realizar los trámites con suficiente antelación. También sería interesante analizar cuánta gente no pudo votar por falta de información, despiste sobre el proceso o simplemente pocas ganas. También el papel del servicio de correos local es muy importante y ya es hora de tener un sistema digital y seguro para evitar estos “descuidos”.

JULIO G. (Alemania)

Tengo 27 años. Soy Ingeniero Industrial (de automoción). Llevo 3 años y 4 meses viviendo en Aachen (Alemania). Mi relación de amor odio con el voto por correo empezó, si bien recuerdo, hace más de un año, en noviembre de 2014. Estaba de visita por casa y ya pude oír anuncios de que para votar en las elecciones municipales y autonómicas había que inscribirse en el consulado antes del 31 de diciembre. No recuerdo bien por qué no lo hice. Por una parte me pareció que se tendrían que estar dirigiendo a otra gente (¿tanta antelación?). Por otra parte yo no tenía ya más días de vacaciones para ese año como para ir a mi consulado (Düsseldorf) y estaba pendiente de mi renovación en el trabajo así que tampoco quería forzar.

Ya en navidad, hablando con otros emigrantes del tema, me di cuenta de que nadie lo tenia claro y de que ya había perdido la posibilidad de votar en las elecciones de mayo,.. ¡Seis meses antes de que fueran las susodichas! Ya no volvía a Alemania hasta el 6 de enero y por lo tanto no podía ir al consulado a registrarme.

Así que pensé: ¡Para las generales no pasa! Hace tiempo me llegó una carta del INE que me confirmaba como inscrito aquí en el censo. Todo iba bien. Más aún cuando a finales de octubre, principios de noviembre, me llegó otra carta del INE con mi clave telemática para rogar el voto. Para evitar problemas lo rellené enseguida. el 30 de noviembre, el ultimo día posible si no había apelaciones a las listas. Y a partir de aquí nada sale bien.

A la semana, es decir, en torno al 7 de diciembre empiezo a preocuparme por no tener nada, pero tampoco conocía a nadie que las tuviese, así que bueno. A la gente le empezaron a llegar y a mi no. Luego, a todo el mundo le llegó menos a mi. El 12 de diciembre tenía hora en el consulado para renovarme el pasaporte y ya le pregunté. Me dijeron que ya me tenía que empezar a preocuparme, que llamase a la junta provincial para que me dieran el localizador de mi carta y así averiguar donde estaba.

Llamé a la delegación para pedirles información. Me dijeron que mis papeletas habían llegado a Alemania el 4 de diciembre y que ellos no sabían mas y que hablase con la Deutsche Post (correos alemán) y me dieron el código de la carta. También me dijeron que estaban teniendo muchos problemas con Alemania y que las papeletas no estaban llegando.

Continué con mi carrusel de llamadas de ese día. Llame al consulado para ver si sabían de gente con problemas similares al mío y por si alguien había encontrado una solución. El problema lo estaba teniendo la Deutsche Post, que no sabían por qué no entregaba las cartas. Estuve hablando con la encargada de las elecciones de allí,  buscando un posible plan B por si no recibía mis papeletas, pero sin el sobre de mi provincia, daba igual que consiguiese las papeletas por mi cuenta, y que ellos no tenían papeletas. Les pregunté si España no podía hacer algo al respecto y la respuesta fue: “Usted se imagina al Gobierno poniendo una reclamación por cada voto perdido en alemán?” a lo que respondí: “No, no me lo imagino, pero me gustaría pensar que lo haría”.

Llame a correos con mi nuevo y flamante codigo de barras de mis papeletas pensando que me comería el mundo. Me dijeron que la carta había llegado a Alemania el 5 de diciembre y que estaba en el reparto. Volví a acercarme a mi oficina de correos para que, con el código, pudiesen decirme algo. Todo esto, claro esta, en horario de trabajo. En la oficina de correos me dijeron que ellos con ese número no podían hacer nada y me remitieron a otro número de atención al cliente. (…) Cansado y frustrado imaginándome que me iba a volver a quedar sin votar volví a trabajar. Ese día llamaría un par de veces más al famoso número de atención al cliente y todo lo q me decían es que estaba en el reparto.

El martes era el ultimo día que tenía para mandar el voto (el plazo para ir al consulado es hasta hoy) así que empece el día llamando a correos. Misma respuesta, ellos no tenían ni idea. Llame a la delegación provincial pidiendo soluciones. Nada nuevo, que ellos habían cumplido, que el voto había salido de correos el 4 de diciembre y que para que reclamar, si total iba a llegar tarde. Pedí que me reenviasen la documentación y me dijeron, cosa que entiendo, que la documentación electoral no me la podían mandar dos veces. No sé cuántas veces insistí en el servicio de atención al cliente internacional de la Deutsche Post, pero siempre inútil. El martes debí invertir otras 3 horas en buscar mi voto.

Así llego a al miércoles. Cansado, desanimado y enfadado. No lo podía creer. Esta vez lo había hecho todo bien. Pero no me iba a rendir. (…) Sigo insistiendo llamando a correos, pidiéndoles una explicación. Les pido que si mi voto se ha perdido que me lo digan y dejo de perder mi tiempo. La misma nada de siempre. Ya empiezo a pedir a amigos que si se abstienen ellos, o conocen a alguien que se vaya a abstener que rescaten mi voto. Un amigo me ofrece no votar nulo, como era su intención, y votar lo que yo quiero. Pero así no funciona. Yo solo puedo intercambiar con un abstencionista de Madrid, si no ya estamos alterando el resultado.

Llegamos al jueves. Los planes A, B, C, D… están gastados y estoy harto de llamar a correos. Sin embargo, lo hago  esta vez, o me lo cogió alguien competente o pasaron mi llamada (he debido de hablar con todos ya) a alguien o más responsable o de otra sección. Por primera vez (ayer jueves a las 15:00) alguien parece dispuesto a ayudarme. Me pide mis datos y me explica que lanza una especie de búsqueda, pero que eso puede tardar entre 8 y 10 días. Le pregunto si hay algo que yo pueda hacer para agilizar, ya que me corre una excesiva prisa, pero está todo el pescado vendido. Al colgar pensé que cabía esperar el milagro que hoy viernes a las 10:10 aún no ha pasado. Estoy llamando al consulado por si supieran algo nuevo pero no me lo cogen.

He encontrado a alguien que votaría por mi. La sensación de poder “votar” a traves de esta persona reduce mucho la frustración, aunque no del todo. La sensación que tengo es que ha sido la Deutsche Post la que ha perdido mi voto, ya que de mis conocidos aquí todos han recibido la documentación electoral. Pero España no mueve un dedo para intentar solucionar las abstenciones forzadas. ¿No tiene un país capacidad de presión sobre un sistema de correos? No me arrepiento para nada de haber perdido todo este tiempo (y dinero) en intentar tener mi derecho a voto. Me quedan unas horas de esperanza aún, ya sea de que lleguen o de que alguien rescate mi voto.

¿SERÍAN IMPUGNABLES LAS ELECCIONES POR CASOS COMO LOS ANTERIORES?

La respuesta a si se podrían impugnar las elecciones debido a casos de deficiencia electoral como los anteriormente mostrados es no.

El derecho al voto está especialmente protegido por la legislación española. La Constitución lo consagra en los artículos 1.2 (“La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”) y 23.1 (“Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal”).

La Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG), convertida en una ley penal especial*, establece sanciones y multas de entre tres meses y dos años para los funcionarios o particulares que cometan delitos como no extender los documentos electorales “en la forma y momentos previstos por la ley” o incumplan los trámites del voto por correo (art. 135 a 153). Sin embargo, los españoles en el extranjero que no pueden ejercer el sufragio están indefensos como colectivo.

El catedrático de Derecho Constitucional Eduardo Vírgala asegura que es “imposible” impugnar unas elecciones generales a pesar de que el voto rogado perjudique a miles de votantes. “Solo es concebible, por ejemplo, en caso de demostrar un fraude o falsificación masiva. Políticamente, se puede impugnar el decreto de convocatoria de elecciones, alegando que un tanto por ciento del censo no ha podido participar, pero jurídicamente no lo veo posible”, sentencia.

Diego López Garrido, diputado socialista y también constitucionalista, admite que el actual sistema fue “un desastre, una malísima idea” impulsada por su partido, pero descarta, igualmente, la impugnación de los comicios: “No cabe reclamación colectiva y, ni siquiera, denuncia de la convocatoria. Esta solo puede hacerse si vulnera la ley y existe un perjudicado directo”. El único recurso, apunta, es que quien no haya recibido las papeletas reclame en su consulado, ante la Junta Electoral o, en el caso de que exista delito, ante las audiencias provinciales.

El voto rogado también tiene defensores. El doctor en Derecho y catedrático de la Universidad Complutense Ángel Sánchez es uno de ellos. Y esgrime buenas razones. “Con el sistema anterior, se enviaban por defecto un millón de sobres con toda la documentación a quienes figuraban como residentes en el exterior. Eso incluye españoles, extranjeros que emigraron a la Península y luego se fueron, hijos de exiliados y descendientes que nunca han pisado España. Todos tienen la nacionalidad. Eso supone un gran esfuerzo económico y humano para que luego solo votase el 10-15% del censo”, razona.

Pero el problema real era la posibilidad de fraude: “A ti te piden el DNI para ir a votar. Desde otro país, solo hacía falta enviar la papeleta. Así se daban casos de fallecidos hacía años a los que nadie había dado de baja que seguían votando”.

Otra cosa, admite el experto, es que el sistema actual pueda y deba mejorarse agilizando el funcionamiento de los servicios de Correos, aumentando los puntos de voto en el extranjero, ampliando los plazos y los horarios o cambiando el ruego del voto por una personación del interesado en el consulado una vez al año para comprobar su identidad y voluntad de participar en las elecciones.

Sánchez es partidario de abrir otro debate: “¿Deben votar personas que llevan 30 años fuera de España? ¿Por qué tienen voz ellos sobre los gobiernos que elaboran las leyes que nos afectan solo a los que estamos sometidos a la jurisdicción y a las autoridades españolas? ¿Y los extranjeros que regresaron a sus países? No lo tengo claro”.

5 Comments on “Testimonios #SinVozNiVoto el #20D: papeletas que no llegan

  1. Pues a mi me ha salido todo bien. Me inscribí en el CERA en Junio y todo ha funcionado perfectamente ( una ciudad de las afueras de Londres ).

    No entiendo el caso de la chica de Luton, a mi para rogar el voto me llegó una documentación a casa y solo tuve que poner un codigo en una web. Ni Fax, ni rellenar documentos, ni nadie en España tuvo que hacer nada. Las papeletas me llegaron hace dos semanas a mi casa y el jueves aproveché una reunión de trabajo para votar en el Consulado de Londres.

    Quizás se arreglaría bastante si una vez inscrito en el CERA se pudiese votar en el consulado como en una mesa electoral más. Presentarse allí con DNI, coger las papeletas, que validen que estás en el censo y votar.

    Otra cosa que se tendría que cambiar es la información que se da, está en lenguaje administrativo que no es fácil de entender. Se pueden explicar los procedimientos de una forma mas sencilla, no todos tenemos la carrera de derecho.

  2. A pesar de que han sido unos votos “rogados” (somos tres en la familia) y después de cumplir con los trámites, al final pudimos, con antelación votar por correo. Ahora bien, en las instrucciones se nos dice que los residentes en la EU no hace falta que enviemos los sobres certificados ya que el sobre que remitimos al consulado ya están debidamente franqueados. Antiguamente se podía comprobar que el voto había llegado a la junta electoral porque le devolvian a uno el importe del franqueo que previamente se había pagado. Pero ahora ¿quién me asegura a mí que nuestros votos han llegado al consulado o si éste los ha tramitado debidamente y a punto?

  3. Vivo en Nueva York,y solicité mis papeletas de voto por fax al numero (+34) 986 89 61 24 a la delegacion Prov. del Censo Electoral de Pontevedra,el dia 4 de Noviembre a las 11:56 hora de N.Y. ( 17:56 h. de España ) y una confirmacion de envio de mi máquina de fax.Adia de hoy Sabado 12/10 no he recibido las papeletas para votar,negandome así efectivamente, el censo electoral de Pontevedra mi derecho de voto.

  4. Vivo en Berna y rogué mi voto por Pontevedra telemáticamente el 10 de Noviembre. En teoría todo era correcto y tengo la comprobación con el registro, pero las papeletas nunca llegaron. Tengo el consulado a 5 minutos de mi casa y en los últimos días me he visto en la absurda situación de que, pese a abrir horas extra, yo seguía sin poder votar porque no me había llegado una carta. Pontevedra, una vez más, me ha impedido votar. Ya van tres veces.

  5. Vivo en Madrid y por motivos de viaje pedí mi voto por correo, ayer recibí el sobre… ¡Pero sin papeletas! en Correos no me dieron ninguna solución, y el teléfono que me han facilitado (en teoría el del censo) me lo coge y me cuelgan. Hace 4 años vivía en Alemanía y tampoco pude votar porque los papeles (tras haber 3 veces al Consulado y demás) nunca me llegaron. Otra vez se pretende impedir el voto. Segunda vez.

Deja un comentario